Hermoso tema de Jorge Fandermole con ritmo de Chamamé, que describe la vida del pescador de río. En este caso, del habitante de Remanso Valerio, a orillas del Paraná, en la Provincia de Santa Fé.

Versión: Jorge Fandermole (Argentina)


Versión: Liliana Herrero (Argentina)


Versión: Jairo (Argentina)


Versión: Adrián Abonizio – Sergio Sainz (Argentina)


Versión: Gustavo Ecclesia (Argentina)



Letra:

Soy de la orilla brava del agua turbia y la correntada 
que baja hermosa por su barrosa profundidad; 
soy un paisano serio, soy gente del remanso Valerio 
que es donde el cielo remonta el vuelo en el Paraná. 

Tengo el color del río y su misma voz en mi canto sigo, 
el agua mansa y su suave danza en el corazón; 
pero a veces oscura va turbulenta en la ciega hondura 
y se hace brillo en este cuchillo de pescador. 

Cristo de las redes, no nos abandones 
y en los espineles déjanos tus dones. 

No pienses que nos perdiste, es que la pobreza nos pone tristes, 
la sangre tensa y uno no piensa más que en morir; 
agua del río viejo llevate pronto este canto lejos 
que está aclarando y vamos pescando para vivir. 

Llevo mi sombra alerta sobre la escama del agua abierta 
y en el reposo vertiginoso del espinel 
sueño que alzo la proa y subo a la luna en la canoa 
y allí descanso hecha un remanso mi propia piel. 

Calma de mis dolores, ay, Cristo de los pescadores, 
dile a mi amada que está apenada esperándome 
que ando pensando en ella mientras voy vadeando las estrellas, 
que el río está bravo y estoy cansado para volver. 

Cristo de las redes, no nos abandones 
y en los espineles déjanos tus dones.